CÓMO ROMPER EL CICLO DE LAS DIETAS: DESINTOXÍCATE Y MEJORA TU RELACIÓN CON LA COMIDA

CÓMO ROMPER EL CICLO DE LAS DIETAS: DESINTOXÍCATE Y MEJORA TU RELACIÓN CON LA COMIDA

Desintoxicarse de dietas es muy distinto a hacer una dieta de desintoxicación publicada en redes sociales o recomendada por una amiga, a quien parece haberle resultado.

Por eso quiero enseñarte cómo iniciar un proceso que  involucre tanto tu cuerpo, como la construcción de una mentalidad y creencias adecuada que te lleven a limpiar tu organismo a la vez que te aceptas con tus características particulares, y a favor de un cuerpo sano y saludable.

«Tu apariencia no está regida por el logro o no de modelos  y estándares idealizados en medios de comunicación o cine, o por la apariencia de personas cercanas a ti.»

El momento íntimo en el que una mujer se coloca frente a un espejo, suele  estar cargado de juicios y reclamos que en nada ayudan a su bienestar. Y es momento de que ese encuentro sea más conciliador y generoso.

Antes de avanzar en este tema, quiero recordarte que siempre mereces ser tratada amorosamente por ti misma, y que cualquier momento  es el adecuado para iniciar cambios que te lleven por un camino saludable, donde los objetivos planteados se adecúen a tus características particulares.

Aun cuando no estés ahora en tu peso ideal (o lo que tu consideres que esto sea) tu valor individual se mantiene intacto. El otorgarle importancia sólo a tu peso o figura, te hace desmerecer aspectos valiosos de tu personalidad, intelecto y creatividad, y que de seguro son altamente apreciados por quienes te conocen.

LA INTOXICACIÓN DE IDEAS PUEDE CONDUCIR A UNA INTOXICACIÓN DEL CUERPO

La búsqueda obsesiva de un valor en tu báscula, puede llevar a experimentar con múltiples métodos y productos cargados de mensajes publicitarios esperanzadores, milagrosos, y así mismo: irreales.

Así se llega a pastillas e inyecciones que  pueden  alterar funciones regulares de tu cuerpo, como el sueño, la digestión, estados o disposición para realizar tus actividades regulares.

En ocasiones, estos resultan dolorosos y  hasta riesgosos, por no ser aceptados por tu cuerpo y generar rechazos que se manifiestan en la piel, malestares, o estados anímicos.

Algunas mujeres me han confesado haberse sometido a tantos tratamientos, muchos de ellos invasivos, que ya manifiestan ser incapaces de bajar de peso de forma natural. Lo cual, es altamente debatible desde el punto de vista nutricional.

Ante situaciones como éstas, en las que pacientes llegan a mí con el deseo de bajar de peso y llevar una dieta saludable, lo esencial es iniciar un proceso de  limpieza y sanación a través de la alimentación.

¿Existe una fórmula para bajar de peso que funcione en todas las personas?

La fórmula infalible para adelgazar parece ser: tener una dieta saludable, consumir menos calorías y realizar actividad física para aumentar el gasto calórico.

Pero cada persona puede hacer una interpretación muy particular para cada variable, de acuerdo a su crianza, cultura, religión, influencias, o experiencias de vida, por mencionar apenas algunos factores.

– Realizar actividad física puede interpretarse como una necesidad de  hacer ejercicio excesivo que no está siendo cubierto por un consumo adecuado de proteínas  y demás nutrientes.

– Y el concepto de “saludable” puede ser, para algunos, una alimentación verde carente de los grupos alimenticios necesarios, o dietas basadas en batidos proteicos, o consumo de alimentos dentro de la  tendencia de “orgánicos”, pero sin controles de las porciones y combinaciones adecuadas para ti.

– Consumir menos calorías puede ser interpretada como: comer porciones muy pequeñas, que no suplen los requerimientos energéticos, o eliminar los carbohidratos, o llevar una dieta estricta de frutas durante el desayuno, almuerzo y cenas.

Te invito a preguntar a tus conocidos qué es para ellos una alimentación saludable, y te encontrarás con tantas versiones como personas. 

Cada uno de nosotros hemos construido mapas mentales en  los que parece estar muy claro cómo deberíamos lucir, y se nos hace difícil o imposible cumplir tales patrones e ideales físicos.

De  esos estándares superficiales, nace la frustración de no tener la figura  anhelada, o la estatura, o el tamaño de busto, o los muslos con el volumen adecuado, o los cuadritos en el abdomen, o  las facciones “perfectas”.

Y  en general, esa búsqueda obsesiva de estándares, frustra y agota.

Desde la interpretación de cada persona y sus circunstancias particulares, pueden surgir modelos que no siempre se pueden alcanzar. Pero hay factores de base que nos permiten calcular cuál es el peso saludable según tus características esenciales, estilo de vida, hábitos y actividad física regular.

Y en función de ello se determinan las cantidades necesarias de grasas, proteínas, cereales y demás grupos alimenticios, y planear la manera idónea de suplirlos a través de tu alimentación,  tomando en cuenta tus preferencias alimenticias.

Cómo llevar adelante una dieta alimenticia de forma fluida y sin conflictos.

En un gesto de amabilidad contigo, reconócete como  la persona cargada de virtudes, merecedora, en primer lugar, de gozar de salud, una condición física óptima y  un organismo libre de agentes contaminantes que, con la falsa promesa de proveerte resultados excepcionales, pueden estar generar más daño que bienestar.

Y desde allí inicia la búsqueda del balance para llevar adelante dietas saludables, que cooperen en el diario proceso de crear libertad y felicidad, en lugar de sumarte insatisfacciones y  autorreproches.

Y cuando hablo de libertad en la alimentación, no me refiero a comer sin límites, ni permitir el ingreso descontrolado y sin filtros de alimentos a tu cuerpo.

Esta libertad al comer se orienta hacia la alimentación consciente y saludable, donde todo está permitido en proporciones justas (a menos que existan contraindicaciones de diversas índoles), supliendo todos los nutrientes adecuados para tus funciones regulares, y reponer las energías gastadas en tus actividades cotidianas.

Bien sea que hagas ejercicios regulares, o seas deportista de alto rendimiento, o lleves una vida sedentaria, tus requerimientos alimenticios varían notablemente y tienen efectos distintos en tu cuerpo.

Este concepto de libertad se asocia también al disfrute pleno de cada comida, a dejarte seducir por un dulce antojo, o vivir de forma responsable los sabores que acompañan eventos especiales, viajes, celebraciones, bien sea en compañía o en soledad, pues incluso, en ausencia de compañía, un plato de comida debe lucir provocativo y gourmet, aun dentro de la sencillez culinaria.

Mi acompañamiento en tu proceso de nutrición consciente.

Así pues, el proceso de desintoxicación de dietas, comienza por una autoevaluación que pretenda ser justa y conciliadora contigo, pues debes ser, en definitiva, tu persona favorita en el mundo.

Y de allí, se abre esplendoroso un camino en el que aceptes tu condición actual, de manera neutral, sin etiquetas ni juicios, donde no existen “problemas de peso” sino una situación qué atender, con amplias posibilidades de éxito, si se lleva delante de manera metódica y comprometida.

Porque sí… es esencial tu compromiso. No con tu pareja o tu madre, ni con el Instagram, ni con los conocidos que indiscretamente te hacen notar unos kilos de más… o de menos.

Esto es contigo. Por tu salud y bienestar, en honor a todas las posibilidades que tienes por delante, a los proyectos que se han construido en tu mente, al respeto que te tienes, a los terrenos que sueñas  conquistar, valiéndote de  esas herramientas únicas que te has forjado en la vida.

Y aquí me ofrezco como tu aliada.

Quiero ayudarte en este proceso, guiándote desde mi rol de nutrióloga y mujer, poniendo a tu disposición todo mi conocimiento, experiencia, y deseo genuino por ayudarte.

Avancemos juntas. El camino puede ser largo y requerir paciencia. Pero  lo haremos de la manera más segura y grata.

En nuestra fórmula queda excluida la culpa, el reproche, el castigo.  La prioridad es siempre tu bienestar.

Haz una cita conmigo e iniciemos el proceso levantando primero toda la información relacionada con tu cuerpo, al momento que vives actualmente, antecedentes, condiciones especiales, expectativas, dificultades en dietas anteriores… en fin, todo aquello que pueda ser considerado relevante en tu control de peso y obtención de figura ideal.

Ana María.

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