CÓMO SUPERAR EL MIEDO A LA BALANZA Y MEJORAR TU RELACIÓN CON EL PESO

CÓMO SUPERAR EL MIEDO A LA BALANZA Y MEJORAR TU RELACIÓN CON EL PESO

¿Cada vez que tienes citas médicas donde sabes que te tomarán el peso te genera mucha angustia?

¿Temes subir a la báscula porque has tenido una historia escabrosa con tu cuerpo, tu peso y las dietas?

Esto es algo más común de lo que pensamos, la realidad es que en situaciones donde se ha estado «a dieta» por mucho tiempo e incluso desde muy temprana edad.

En mi consulta, lamentablemente las historias de mis pacientes respecto a su relación con la comida y su cuerpo está muy maltratada, entrando en ciclos de restricciones, pérdida de peso, descontrol y rebote, que emocionalmente son muy desgastantes y a nivel físico también puede tener implicaciones negativas.

Martha tiene una historia así, desde la pubertad inició con dietas porque «era la gordita de la familia», a lo largo de su vida ha realizado todo tipo de dietas: keto, ayuno intermitente, la de la luna, la de la piña, con nutriólogos, con equivalentes, con puntos, uso de medicamentos con y sin etiquetas, (mismos que en su mayoría generaban taquicardia, boca seca y falta de apetito, otros diarreas y molestias gastrointestinales), mesoterapia, licuados, sustituciones de alimentos… y la lista sigue y sigue… lo que siempre se repetía es que en el proceso Martha era infeliz, tenía hambre todo el tiempo, se sentía mareada, con poca energía y en ocasiones le hacían comentarios preguntándole si estaba enferma.

Cada vez que tenía revisiones médicas, Martha tenía pánico porque no quería que la pesaran, el día de la cita casi no comía y buscaba la ropa más ligera para pesar menos. Cuando bajaba de peso se sentía aliviada y feliz, pero sin embargo, cuando subía, una mezcla de emociones se presentaban, entre ellas tristeza, enojo, culpa y frustración, y si además sumamos que el profesional de la salud con el que estuviera la regañara por haber subido de peso, la situación era más complicada aún.

Cada profesional de la salud con el que asistía le comentaba que su «peso ideal» era un número que ella nunca ha pesado ni logrado en ninguna ocasión, lo cual le generaba más estrés aún, ya que por más que se matara de hambre e hiciera ejercicio el número no bajaba. ¿Te suena familiar?

Si estás pasando por este proceso, quiero decirte que NO ESTÁS SOLA y TIENE SOLUCIÓN, es importante buscar las opciones que mejor se adapten a ti, tus necesidades y estilo de vida, así como realizar las adaptaciones necesarias para mejorar tu relación con tu cuerpo y la comida para mejorar tu bienestar. Si quieres que te acompañe en este proceso, no dudes en escribirme en el siguiente botón:

¿Existe el peso ideal?

Desde mi punto de vista, el peso ideal no debe ser el objetivo principal a buscar. No me malentiendas, el peso es importante para monitorear diferentes cosas, sin embargo, creo que en lugar de usarlo como uno de los muchos parámetros para monitorear avances, se relaciona con obsesión, culpa, agobio, frustración, fuente de regaños… lo cual hace que se pierda el sentido de mejorar la salud y hábitos.

Creo que es más importante centrarse en mejorar hábitos y ser constantes, esto tendrá como efecto secundario la pérdida de peso y mejorías en la composición corporal, además de muchos otros beneficios como mejorar la digestión, tener más energía y concentración, mejorar la relación con la comida y tu cuerpo, evitar deficiencias, mejorías en laboratorios…

Cuando nos centramos solo en el peso como único factor perdemos de vista todos los beneficios que obtenemos al mejorar nuestros hábitos y el construir algo que dure a largo plazo, además de entrar en ciclos de restricción y rebotes que tiene efectos negativos físicos y emocionales.

Antes de empezar a hablar del peso ideal, quiero explicarte cómo se calcula. El índice de masa corporal es la proporción que hay entre la estatura y el peso, así el peso se clasifica en diferentes niveles: bajo peso, normo peso, sobrepeso y obesidad. Para calcular el peso ideal, se selecciona un número del índice de masa corporal (un rango del peso saludable, usualmente 22) y se multiplica por la estatura para obtener ese número mágico.

Las desventajas de hacer este cálculo, principalmente son que no toma en cuenta las características individuales, historial de peso, composición corporal, etc… por lo que en muchas ocasiones no es un objetivo realista, ni alcanzable por lo que para establecerlo es importante valorar cada caso de forma personalizada.

¿Es realmente necesario pesarse todos los días?

Te ha pasado que la semana va muy bien con «la dieta» has bajado de peso y el fin de semana después de darte algunos «gustos» el lunes cuando vuelves a pesarte ¡tienes 2 kilos de más! y entras en pánico ¿suena familiar?

Antes de seguir, quiero decirte que el peso puede variar por muchas razones, si nos pesamos en la mañana temprano, con ropa ligera y sin tomar nada será un peso, y ese mismo día por la noche será otro, porque ya comimos, bebimos y por ende pesamos más. En las mujeres, durante el ciclo menstrual los cambios en los líquidos puede alterar el numero en la pesa.

Si el fin de semana comimos fuera, tomamos más alimentos o bebidas con sal o incluso alcohol, la alteración de los líquidos puede verse reflejada los lunes en nuestra balanza, sin embargo, no quiere decir que todo lo que he realizado se perdió o no ha valido la pena. La grasa corporal no sube de un día para otro, por lo que te pido que no entres en pánico y solo te enfoques en retomar tu plan, verás que todo va a salir bien.

Te invito a romper paradigmas y empezar a construir una buena relación con tu cuerpo y la comida

A partir de hoy espero que empieces a tomar el peso como una de las herramientas que ayudarán a monitorear dónde te encuentras, pero NO como ÚNICA opción y sobre todo priorizar mejorar tus hábitos poco a poco.

Te invito a disfrutar el proceso de mejorar tus hábitos, enfocarte en tu bienestar y no en un número. ¡Deja de utilizar la balanza como una medida de culpa!

Cada vez que sea un día caótico, con descontrol y total desapego de tu plan de alimentación, céntrate en aprender de ello para crear estrategias y llevarlo mejor para la siguiente vez, además de RETOMAR en la siguiente comida, no esperes a que llegue el lunes o el siguiente día. La constancia es lo que nos hace cumplir objetivos, te aseguro que si lo haces así vas a lograr tus objetivos y hacerlos sostenibles en el tiempo.

Así que, si necesitas ayuda para alcanzar tus metas de salud y bienestar, no dudes en contactarme. Estaré encantada de ayudarte en tu camino hacia una vida más saludable y feliz.

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