CÓMO CONTROLAR LA DIABETES GESTACIONAL: CONSEJOS DE NUTRICIÓN PARA UN EMBARAZO SALUDABLE

CÓMO CONTROLAR LA DIABETES GESTACIONAL: CONSEJOS DE NUTRICIÓN PARA UN EMBARAZO SALUDABLE

Si nunca padeciste de diabetes, y aun así recibiste un diagnóstico de diabetes gestacional durante el embarazo, significa que el nivel de azúcar en tu torrente sanguíneo es más alto que en condiciones regulares.

Es común que la noticia resulte un tanto inquietante,  y que,  mientras más información consumes al respecto, más abrumada te sientas, sin embargo,  antes de entrar de lleno en el tema, quiero adelantarte que la diabetes gestacional se puede controlar muy bien con alimentación y ejercicios, y que en muchos casos no llega a requerir medicación. 

Es una realidad: toda mujer merece y aspira un embarazo tranquilo en el que pueda disfrutar a plenitud cada etapa del desarrollo de su hijo.  Pero también es cierto que el cuerpo responde de múltiples maneras al torbellino de cambios que se producen, generando situaciones sorpresivas  que deben ser atendidas,  sin que conduzcan a una crisis.

Tal es el caso de la diabetes que surge durante el embarazo.

En este punto, es inútil lamentarse por un diagnóstico que no se puede cambiar. Más  efectivo resulta  colocar el foco en aquello que sí está al alcance de la madre: un buen control alimenticio guiado por un especialista,  y ejercicios rutinarios para que los músculos regulen la cantidad de insulina en el cuerpo.

Ya con esta información espero haber bajado el nivel de ansiedad, y pasaremos a conocer más sobre las implicaciones de diabetes durante la gestación, y las recomendaciones de base.

IMPLICACIONES DE LA DIABETES GESTACIONAL.

El incremento de azúcar en la sangre,  puede tener repercusiones obstétricas, fetales, neonatales, pediátricas y en la vida de la madre que sigue al embarazo.

Durante el embarazo, esto pudiera conducir a la mujer, al desarrollo de complicaciones como presión sanguínea alta, incremento de la posibilidad de cesárea y un riesgo mayor de un parto prematuro.

Cuando el control glicémico no es el adecuado, el bebé estará expuesto a riesgos, entre ellos:

– Peso elevado al nacer (macrosomía).

– Nivel bajo de azúcar en la sangre (hipoglucemia).

– Color amarillo en la piel (ictericia).

– Dificultad para respirar.

La diabetes gestacional generalmente desaparece después del nacimiento del bebé. Pero se requiere un control postnatal para descartar su continuidad en la madre, y controlar posibles efectos en el niño, incluso años después de su nacimiento.

El temor y dudas tras el diagnóstico de diabetes gestacional.

“He recibido un diagnóstico de diabetes gestacional y siento una mezcla de miedo y culpa, pues creo que no me he cuidado lo suficiente con mi alimentación.

 Ahora temo que el estrés que esto me ha generado, complique aún más la situación.  

 Mi médico me escribió una dieta en un papel y me pidió regresar en un mes, pero siento que eso no es suficiente…”

Esto es parte del mensaje de Herminia, quien me  contactó angustiada, luego de que, en su tercer mes de embarazo, fuese diagnosticada con diabetes gestacional.

Este artículo lo he escrito para aclararte dudas que he identificado en Herminia y numerosas pacientes diagnosticadas con la misma condición y a las que he ayudado a llevar alimentación y controles  adecuados.

Me baso en mi experiencia y estudios científicos validados.  Aun así, éste es un contenido puramente informativo que no sustituye un control personalizado durante tu embarazo.

La estrategia que te propongo  no consiste en una hoja de dietas y controles esporádicos, sino en un acompañamiento y supervisión de proceso, para controlar las diversas variables  que pueden afectar física y emocionalmente tu embarazo, y advertir, de manera oportuna, aquellos que estén afectando de manera negativa.

¿Por qué llevar un control alimenticio?

La meta de la terapia nutricional es, en un principio:

-Alcanzar valores normales de glucemia o glicemia.

-Prevenir la cetosis (aumento de acetona y de sus compuestos derivados en la sangre y en la orina)

-La ganancia de peso adecuada para mantener el bienestar fetal y condición óptima de la madre.

Por tal razón, se recomienda una ingesta de carbohidratos limitada a 33-40%, con 20% de proteínas y 40% de grasas.

Además, el ejercicio físico ha demostrado, en pacientes con diabetes, mejorar la sensibilidad a la insulina en los tejidos, lo que se traduce en mejor control.

Como parte de la estrategia, se recomienda la monitorización de la glucemia en ayuno y 1-2 hora después de cada comida.

El objetivo es alcanzar concentraciones de glucosa en ayuno inferiores a 95 mg/dL,  140 mg/dL después de una hora de cada comida, y 120 mg/dL a las 2 horas.

Si el control glucémico no se consigue con alimentación y ejercicio la opción restante es el tratamiento farmacológico.

Dieta para Diabetes gestacional.

Cuando la mujer embarazada es diagnosticada con diabetes gestacional, inicia una investigación nerviosa sobre el tema, y al reconocer la incidencia de una alimentación adecuada, comienza  a plantearse dudas del estilo:

¿Debo eliminar los carbohidratos durante el embarazo?

¿Qué es recomendable desayunar?

¿Cuáles grasas puedo consumir?

¿Están prohibidas las frutas?

La falta de una guía o información confiable, puede llevarle a tomar decisiones desacertadas, que, aunque tengan la intención de evitar subidas en sus niveles de glucosa, puede generar efectos no deseados y riesgosos para la mamá y su hijo.

Es preciso recordar que el embarazo involucra infinidad de procesos  que afectan el desarrollo del bebé  y salud de la madre, por tanto, las  decisiones alimenticias deben resultar de una evaluación minuciosa por parte de un nutricionista.

Éste es un momento delicado que involucra el manejo de tus antecedentes, monitoreo permanente, y enfoque en la salud de ambos.

En la mayoría de las ocasiones no se trata de prohibir alimentos, sino de comerlos en proporciones adecuadas. Para esto, se requiere elaborar un plan personalizado, y hacer seguimientos recurrentes para realizar los ajustes necesarios.

Te dejo algunas recomendaciones que derriban creencias frecuentes sobre la alimentación durante la diabetes gestacional.

-Mantén las frutas de tu dieta diaria. Lo ideal es monitorear su efecto, controlar las porciones y combinarlas con alimentos que retrasen la subida de azúcar.

Es preferible comerlas enteras en lugar de preparar  jugos y licuados en los que se colocan endulzantes adicionales.

Las grasas deben ser parte de tu dieta; las más recomendables son las que están contenidas en semillas, frutos secos, aguacate. En cambio, aunque no están prohibidas, reduce el consumo de mantequilla, frituras, carnes con mayor aporte de grasa.

-Más que estar “permitidos”, es  necesario consumir carbohidratos durante tu embarazo, pero siguiendo las recomendaciones de tu nutricionista, quien maneja información validada científicamente sobre sus efectos  en la sangre.

Las legumbres y vegetales son acompañantes perfectos para incorporar nutrientes, fibra y generar saciedad. Además, ayudarán a que tu plato luzca abundante y colorido.

Las bebidas alcohólicas no son buenas invitadas en esta fiesta. Pero podemos encontrar alternativas saludables que te permitan socializar.

Consume proteínas magras, como  carnes bajas en grasa y  carne de ave. Consume más pescado, frutos secos, semillas, y leguminosas (frijoles, lentejas, habas, garbanzos).

¡Y tómalo con calma!  Recuerda que las emociones pueden jugar en contra.

Juntos podemos encontrar el balance entre lo que requieres para un sano embarazo, tu peso adecuado y a la vez mantener los niveles adecuados de glucosa en la sangre, a fin de eliminar riesgos y complicaciones innecesarias.

La seguridad y bienestar son la prioridad.

Iniciemos desde ahora tu control nutricional.

Prevención antes del embarazo.

Si estás planificando tu embarazo, puedes prevenir la diabetes gestacional, proyectando una alimentación saludable y pérdida de peso, si se considerase necesario.

Esto podrá determinarse a través de una evaluación minuciosa, donde se analizarán también otras condiciones de tu cuerpo, historial y estilo de vida.

Un  control alimenticio no sólo te ayudará en la prevención de la diabetes gestacional, sino que asegurará la ganancia de peso adecuado durante todas las etapas de tu embarazo.

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